Con esta entrada iniciamos una nueva sección y un nuevo espacio de diálogo.
Debido a que los medios de comunicación convencionales no responden a las demandas de debate sobre temas y preocupaciones fundamentales de los ciudadanos, gran parte de ese deseo de debate político se está dirigiendo a los medios periféricos: editoriales de baja difusión, fanzines, radios alternativas y, claro, Internet. Este blog también quiere formar parte de ese esfuerzo colectivo y servir como un espacio de diálogo virtual de cuestiones políticas, sociales y/o económicas que nos afectan todos los días y que, curiosamente, los medios de comunicación están ignorando por completo.
Como primer tema de debate de nuestros foros, propongo la pregunta que da título al artículo: ¿qué temas de la agenda política deberían debatirse más en los medios de comunicación?. Debéis contestar con el mecanismo de comentarios del blog. Si creéis que alguna de las preguntas o la cuestión del debate está mal expresada o formulada, añadir también vuestra crítica.
Así que allá vamos:
¿Qué temas de la agenda política deberían debatirse más en los medios de comunicación?. Propongo diez, aunque insisto en que la respuesta es abierta:
A)Privatización de los servicios públicos.
B) Calidad del empleo en España
C) Salarios en España
D) Procedimientos para reducir el paro de forma sostenida
E) Inmigración
F) Mecanismos fiscales para la distribución de la riqueza
G) Proceso de paz en Euskadi
H) Calidad de la Educación en España
I) Independencia de los medios de comunicación estatales
J) Procedimientos para controlar el poder de las grandes corporaciones y empresas privadas.
Cualquier otro tema o cuestión para el debate, será altamente agradecido.
[Debido a problemas de spam, hemos tenido que quitar la opción de comentarios de este artículo. Os remito al foro y al tema sobre este artículo, para iniciar el debate propuesto]
5 Comentarios a "Plaza pública. ¿Qué temas de la agenda política deberían debatirse más en los medios de comunicación?"
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Creo que la gran espiral de silencio de los medios de comunicación sigue estando sobre sí mismos, es decir, los medios de comunicación rehuyen debatir las reglas de juego que permitirían que los medios funcionaran como una verdadera opinión pública al dar voz y al discutir temas sociales y económicos, por encima de las fuentes de debate de los medios, que suelen ser políticos, instituciones económicas y, sobre todo, los propios medios, que conducen el debate y los temas sociales hacia sus propios intereses. Como vemos que es difícil que las empresas privadas de comunicación propicien su condición de opinión pública, es necesario que se produzca, cuando menos, una reflexión más seria y profunda sobre la necesidad y la urgencia de que los medios de comunicación estatales sean independientes y no respondan a las directrices políticas del gobierno de turno. Si pudiéramos establecer medidas de presión para que la televisión estatal, por ejemplo, pudiera actuar como una verdadera esfera pública, en la que las distintas organizaciones de la sociedad civil fueran representadas, o al menos se dejaran oír (según el modelo apuntado por Víctor Sampedro en su libro Opinión pública y democracia deliberativa), entonces podríamos llegar a unas mínimas reglas de juego con las que comenzar a debatir los temas sociales y económicos apuntados.
Dicho esto, creo que el gran tema que exige un debate mediático más profundo y menos banal sigue siendo la calidad del trabajo en España, con un altísimos índices de precariedad y con unos sueldos ínfimos en relación con la subida de precios de los años post-euro. Por lo visto, los políticos y los medios han decidido ignorar dicho tema, volcando sus estrategias de persuasión en las cuestiones macroeconómicas. Si éstas también fallan, ya también bien preparado el terreno electoral tras haber convertido la inmigración en el primer chivo expiatorio de los problemas sociales.
Cómo puede funcionar una democracia con 2 partidos y sin ideas, en la que se muestra como necesario el pacto en vez del gobierno en minoría a base del debate racional sobre leyes justas. Diferencias, ventajas e inconvenientes entre la democracia mediática que vivimos y un supuesto modelo participativo (¿no votamos supuestamente para que los políticos piensen por nosotros durante 4 años y no tener que preocuparnos por nada?).
Saludos, Raúl, y enhorabuena por el blog.
De los temas que propones: subrayaría contigo que podría hablarse más de la calidad del trabajo. De otro de ellos, el proceso de paz en Euskadi, debería hablarse menos. Muchísimo menos.
Y, finalmente, me sorprende que no menciones el tema de la vivienda/corrupción urbanística/financiación de los ayuntamientos, designado así tójunto porque se trata de un sólo e inmenso entramado de mierda que sólo recientemente y mal ha saltado a las agendas. A este respecto recomiendo esta entrada reciente
La democracia directa: cómo concebirla, definirlagestionarla, ejercela, defenderla y ampliarla. Para mí,es la base de todos los temas, el metatema, la propedéutica desde la que se debería partir. Y luego el resto: la seguridad laboral, los salarios (mínimos y máximos), el medio más cercano y cotidiano, con sus muchos o pocos horizontes, en que un ciudadano se desarrolla, vive y muere. Es decir, la clase de temas que nunca se tratarán en los grandes medios de manera seria y continuada, ya sea por estar técnicamente incapacitados para ello (la televisión, por ejemplo, como he dicho en alguna parte de este estimulante blog) o por ser temas que no convienen a los intereses que defienden las empresas que promueven y utilizan estos medios. O por ambas cosas.
Saludos.
Me encanta tu blog y ahora podré entrar más a menudo .¿De dónde sacas las ideas y el tiempo hormiguita?
Un elemento que garantiza la democracia es el poder judicial y últimamente de forma más descarada es esclavo de intereses políticos. Debería haber una reacción interna para que cambien las cosas desde dentro y luchar por su INDEPENDENCIA. ¿Podemos los ciudadanos hacer algo?
Ahí queda el reto.