29 Enero, 2010 16:39
La escritura de las huellas: relaciones consentidas entre el periodismo de investigación y la narrativa policiaca
"La escritura más temprana que aprendió a leer fue la de las huellas: era una especie de notación musical rítmica que siempre existió; se imprimía en el suelo blando, y el hombre que la leía asociaba con ella el ruido de su origen”—Elías Canetti, Masa y poder.
“El contenido social originario de las historias de detectives es la pérdida de las huellas de cada uno en la multitud de la gran ciudad”—Walter Benjamin, El París del Segundo Imperio en Baudelaire.
“El estilo es la huella del contexto en la escritura”—Teun A. van Dijk, El discurso de la noticia.
Prólogo
Este trabajo surge de una intuición de Ricardo Piglia, la cual, tiempo después, descubrí que es deudora del largo ensayo de Walter Benjamin sobre Baudelaire. Escribía Piglia que Los crímenes de la calle Morgue descubre el género detectivesco en el periódico:
"Los periódicos son el escenario cotidiano del crimen. Y el género [de la novela policíaca] es su doble: nace allí y nace para leer de otro modo y así cortar el flujo de lo que no se deja descifrar. [...] En Los crímenes de la rue Morgue, lo que Dupin lee en los periódicos es el relato fragmentado del crimen. Hace una lectura muy sofisticada de la información" (Piglia,
El último lector, 2005, p.84)
En este cuento, Dupin es capaz de resolver el caso del asesinato mediante el análisis y la inferencia, datos que se han enfatizado en numerosas ocasiones. Ahora bien, corresponde detenerse en ese pequeño detalle subrayado por Piglia y, previamente por Benjamin: la confluencia del discurso periodístico y el género policíaco. El principio de la investigación está claro: ¿qué había aprendido de los géneros periodísticos Poe? ¿Qué le ofrecen los periódicos en la génesis del relato detectivesco?
Piglia estaba más interesado en la figura del lector (y la función de la lectura) en el género detectivesco y había señalado, casi de pasada, el afortunado encuentro de éste con el periodismo. A mí me interesaba más ese detalle, ese apunte fértil. Así que ya estaba planteado el problema: escribir un proyecto de investigación a partir de un detalle, que parecía minúsculo, y que, sin embargo, planteaba soluciones a problemas de los dos discursos. El objetivo, en fin, consistía entonces en rastrear la confluencia de ambos géneros, incluidos sus distintos recorridos, desde un enfoque interdisciplinario que incluyera elementos de la historia literaria, de la narratología, de la semiótica, de la pragmática y de la teoría de la recepción.
De esa forma, esta es una investigación de ida y vuelta. Al principio, aparece la influencia del periodismo en la narrativa policíaca. Después, como reacción, el
periodismo de investigación asimila numerosas convenciones en su poética, en su moralidad y en sus convenciones formales procedentes de la novela policíaca. Y, de nuevo, vuelta a empezar, en una influencia mutua, que no hay que buscar en un origen o en un lugar específicos. Este trabajo pretende investigar el modo en que el periodismo de investigación y la narrativa policíaca comparten distintas técnicas, procedimientos y estrategias lectoras, dentro de un modelo narrativo subyacente a los dos discursos, que en este proyecto de investigación he acuñado bajo el término
relato de la investigación.
La narrativa policíaca se ha dejado influir por numerosos aspectos procedentes del periodismo y, en particular, de su vertiente menos sometida a las rutinas de trabajo: el reportaje de investigación; éste, por su parte, ha bebido de convenciones, de trucos, de maneras de mirar y de relatar la realidad que remiten a la tradición de la novela policíaca. Ése ha sido el sentido del viaje: bidireccional y siempre oscilante.
Para leer el trabajo completo:
La escritura de las huellas (documento en pdf)
28 Abril, 2009 19:54
Como echar lava a un volcán: sobre la obra de Mariano Gallego Seisdedos
“El ser es mudo y el espíritu, un charlatán”-Cioran.

Como quien borra su pasado (de calendario) o toda señal del camino ya andado y se expresa sólo en sus obras, juguetonas, inasibles, que huyen como el humo. “Mi obra es como un azar gaseoso”, dice. Y por coherencia con esa metáfora, Mariano Gallego Seisdedos no quiere darnos pistas ni datos sobre los años que ha trabajado como pintor. “No importa, no tiene importancia”, afirma, para luego añadir con una gran sonrisa: “Confundo las obras que he hecho con las que he querido hacer”. De algún modo el recorrido por su obra comienza así, en una obra que habla de lo que no se dice, que calla lo visible, que “tiene lugar entre la aparición y la desaparición”, pues tanto valor tiene la obra hecha, terminada, como la que se ha quedado en la cabeza del artista o en el taller, más todavía cuando Mariano estuvo años sin hacer exposiciones de su obra. “Tampoco hay una gran diferencia entre pensar la obra y hacerla. Evidentemente, el proceso de ejecutarla es muy valioso y muy placentero. Pero, ahora, cuando se completa el círculo, y estas obras se exponen, parece que no han existido hasta este momento. Y sí, pueden existir sin exponerlas. Incluso sin hacerlas, sin llevarlas a cabo”. Para Mariano, la obra adquiere su valor por la voluntad de quien se la otorga. Intentar asociar el arte con la magia o lo sagrado, siguiendo una tradición larguísima y aún vigente, resulta, cuando menos, presuntuoso. Igualmente, la obra como realización de una habilidad técnica no asegura la valía estética. Ésta sólo se la concede el ejecutor de la obra, el cual tantea, moldea, da forma a un objeto que no tiene por qué querer afirmar con intencionalidad. “Un discurso que elige no decir”, asegura Mariano, mientras mira una sucesión de láminas colgadas de la pared. En ellas, una serie de motivos y de figuras se repiten y varían: la columna, el humo, la silueta que se borra. No hay trascendencia; quedan objetos, huellas, cuadros como vestigios de una presencia que estuvo y ya se ha ido. O que acaba de aparecer. Tenemos que rebobinar y corregir: de acuerdo, que algo sea estético lo decide el artista, pero también quien quiere verlo como tal: el espectador, que se asoma y valora. Mariano imagina un curioso experimento: “Me gustaría una exposición que girara sobre los objetos que deseamos ver en una exposición, unos objetos que, por lo que sea, tengan importancia para nosotros. Así que, no sé, tu colección de canicas o un secador de pelo podrían tener tanto valor como la obra hecha con las manos... Tengo la convicción de que la obra está muy ligada a la voluntad. Pero no necesariamente a la de quien la ha creado. Al final el discurso nace de la mirada. Cada vez que miro la obra de alguien, la estoy llevando a mi terreno, la observo desde mi interés, desde mis curiosidades. Cómo podría ser de otra forma”, se pregunta. Y, claro, el primer espectador, para el que el artista se obstina en dar vueltas a una obra es, seguramente, el propio artista. ¿Creamos para satisfacer una curiosidad? Hablamos entonces de la obra de Duchamp, el gran revolucionario del arte contemporáneo y, en concreto, de esa obra en la que, a través de la cerradura de una puerta de madera, el espectador topa con una imagen que lo convierte inmediatamente en un mirón, en un curioso impertinente.


La obra de arte como mirada, sí, pero mirada dirigida, condicionada, provocada. Quiero que mires esto y no otra cosa, algo tan sencillo y tan complejo como eso.
Miramos alrededor. El humo se apodera de las láminas y pasa de ser evocación plástica a metáfora. “Procurar que el gesto sea mínimo, o que la intención no se note, y que la obra sea un encuentro, una concentración”. Y delante de nosotros se levantan hilos y el espectador da las puntadas.
26 Marzo, 2009 18:16
Crisis y crímenes
Si la realidad fuera un telediario, ésta se escribiría con patrones muy básicos, con trucos propios de un guionista que copia trucos de supuesto éxito, ya saben: mucha violencia y un gusto enfermizo por la alarma social o, lo que es lo mismo, el relato de terror. El título de esta entrada va más allá de la aliteración: la información audiovisual parece haber encontrado su verdadera identidad en esa nueva rutina periodística, la crisis, el miedo al derrumbe del modelo económico vigente, una plantilla periodística exacerbada y omnipresente, con la que cada noticia es revisada y anunciada desde ese enfoque. Al mismo tiempo, los crímenes violentos—violencia de género, la búsqueda del cadáver de Marta del Castillo, la militarización de Ciudad Juárez—ocupan cada vez más espacio televisivo y complementan, de modo más deliberado que accidental, las noticias sobre la crisis económica. No basta con la amenaza y las profecías de catástrofe incubadas en tierras financieras; hacen falta cuentos de bosques impenetrables y hombres malvados, ciudades sin ley y violentos que transitan impunes. Es como si la crisis tuviera que transmutarse en hombre-lobo para que revele toda su carga mítica. Son los relatos de la peste: una simple enfermedad no tiene suficiente fuerza simbólica. Ahora, si los apestados son signo o encarnación del Mal, entonces la peste circula por todas partes, sentimos su presencia, lo contagia todo. La peste adquiere categoría de maldición divina.
Evidentemente, la peste es sólo una metáfora. Pero los efectos que dejan los medios de comunicación en los cuerpos, en los hábitos, en la manera de mirar, no lo son. Teun van Dijk en un libro imprescindible, La noticia como discurso, explica mediante pruebas empíricas, dentro del capítulo dedicado a la comprensión de las noticias, que el recuerdo de la información que leemos o vemos es mínimo a corto plazo, apenas recordamos al día siguiente los titulares y el tema principal. Y sin embargo, la pregunta que van Dijk no formula es quizá la más acuciante: ¿qué efectos producen entonces las noticias a largo plazo en nuestra ideología o en nuestro imaginario de lo real? Un día de stress es soportable; años de stress pueden derivar en patologías en el carácter o en los hábitos. Que confluyan crisis y crímenes en algún telediario es mera coincidencia; que la mirada informativa se detenga a diario y exclusivamente en esos dos patrones, crisis y crímenes, es síntoma de enfermedad neurótica. Asustados de perder audiencias, ansiosos por recuperar la atención de un telespectador distraído, acabaron transmitiéndole a éste sus propios síntomas: ansiedad, neurosis, pánico. Y luego vuelta a empezar: si el miedo funciona, si el miedo atrae público, ¿por qué detenernos?
Esto no es una lectura psicoanalítica de los contenidos favoritos de los telediarios. Tampoco defiendo que haya intenciones perversas detrás de unas noticias que, quieran los periodistas o no, llevan dentro valores morales, como sabe todo aquél que cuente una historia(1), por más que reivindique objetividad o verificación. Sólo digo que si el mensajero sólo quiere hablarme de males y de resignación, de malvados que viven en el bosque, tal vez lo mejor sea mandarle a paseo, quitárnoslo de enmedio y recordarnos que, afortunadamente, la realidad no es un telediario escrito por un guionista sumiso y falto de humor. Que no se nos olvide.
1 Custodians of Conscience. Investigative Journalism and Public Virtue, James S. Ettema and Theodore L. Glasser.
21 Octubre, 2007 15:01
Las deudas del periodismo con la novela negra

En la novela Cosecha Roja, de Dashiell Hammett, un detective de borroso nombre llega a la ciudad de Personville llamado por su cliente, un director de periódicos enfrascado en investigar la corrupción y los trapos sucios de su ciudad. No le da tiempo ni a conocerlo: lo asesinan la noche en que llega. El detective busca entonces al asesino... En alguno de los periódicos norteamericanos de 1927, fecha en que se publicó Cosecha Roja, algún periodista rastrea las últimas acciones de la mafia y descubre vínculos con cargos políticos... Está naciendo el periodismo de investigación, y los "rastreadores de basura", como los llamaban entonces, encuentran en el ritmo y en las técnicas de la novela negra de folletín, de la pulp fiction, un modelo para tramar reportajes sobre la corrupción política del momento. ¿O fue al revés? ¿Encontró la novela negra las señas de su oficio en la fuerza con la que el periodismo de investigación sacudía América al final de la década de los felices años 20?
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17 Septiembre, 2007 22:05
Escoja: el alarmismo desatado o la propaganda ciega
“[Parafraseando a Max Weber] El Estado es una X (por determinar) que reinvindica con éxito el monopolio del empleo legítimo de la violencia física y simbólica en un territorio determinado y sobre el conjunto de la población correspondiente”—Razones prácticas, Pierre Bourdieu.

Las últimas turbulencias en el sistema financiero mundial presagian un material inflamable entre las manos de los medios de comunicación de masas. Desde el golpe informativo de primeros de agosto, cuando la importancia de las hipotecas subprime (con intereses muy elevados, que provocaron una elevada morosidad) saltó a la luz, la prensa y la televisión dedican a diario bloques informativos sobre los efectos que, despacio y sin pausa, la inestabilidad financiera puede provocar sobre las economías reales. Paradójicamente, en el proceso de contar y rastrear una crisis hipotecaria anunciada, los medios de comunicación sirven de eco atronador sobre cualquier pequeño desequilibrio económico. Y si la crisis hipotecaria estadounidense se agudiza, como así parece, el hambre de información aumenta, y con él las noticias de signo aún más alarmista, que incrementará otra vez el apetito.
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10 Mayo, 2007 21:25
La guerra contra el cliché (periodístico)

Hay luz al final del túnel, no debemos abrir las heridas del pasado, es el triunfo de la democracia, hoy hemos ganado todos... Los clichés periodísticos o comunicativos, esos trucos formales con los que se redactan las noticias (y que abundan sobremanera en la televisión, el medio de mayor alcance informativo), se han convertido en el pan nuestro de cada día: la sombra de X es alargada, este partido fue un acto de casta, esto es lo que quiere un ciudadano normal. Como en una factoría de muebles de ensamblaje rápido, pero de catálogo limitado, los periodistas simplifican los hechos para enmarcarlos dentro de una serie de formatos y géneros, que exigen a su vez una serie de atributos repetidos, unas constantes que les den forma y significado. Si los hechos se resisten a adaptarse al cliché periodístico del género, no hace falta más que escoger aquellas opiniones o interpretaciones que lo permiten. Pensemos, por ejemplo, en los clichés procedentes de las noticias de crónica negra, que siempre retratan a un delincuente de rostro inhumano; o en las noticias de la prensa del corazón, festival esperpéntico del cliché, donde las noticias que más se difunden son aquéllas que mejor encajan dentro de unas marcadas convenciones de género (en su doble sentido). Por su parte, muchas veces las fuentes informativas que conocen bien los mecanismos narrativos del periodismo (políticos, portavoces, gabinetes de prensa) elaboran comunicados en busca de algún sagrado cliché, con el fin de facilitar la tarea al periodista y con el propósito de insertar sus palabras dentro de la pista imparable de la información, cuya cara, como sabemos, cambia de tono, profundidad y material con gran rapidez.
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02 Abril, 2007 19:51
Hágalo usted mismo, o abramos talleres de periodismo ciudadano en el barrio
Descubro accidentalmente la página web de Current.TV, un proyecto auspiciado por Al Gore en el que los propios usuarios son los que crean los contenidos, según el sello Viewer Created Content (VC2), que aparece por todas partes. Después, esos mismos usuarios votan los vídeos para el espacio en televisión de Current.TV. A diferencia de otros programas que ofrecen el servicio de "espacio virtual de contenidos", Current.TV se caracteriza por que los vídeos deben seguir patrones periodísticos, desde el reportaje hasta el relato dramático, y por que la calidad media de los vídeos es muy alta. Es sorprendente la capacidad que tiene este proyecto de recoger las iniciativas de miles de ciudadanos convertidos en periodistas temporales y, quizá aún más importante, de lograr conducir toda esa energía hacia la comunicación, lo que no resulta nada sencillo. Entre los enlaces de la web, encuentro una sección de training o formación, que ofrece vídeos explicativos sobre nociones fundamentales de producción, narración o montaje de vídeo. Será un programa comercial e interesado, todo lo que quieran, pero en Current.TV, al menos, han ofrecido recursos, ideas y herramientas para que los materiales de los usuarios mejoren, ganen en eficacia narrativa o comunicativa. ¿Conocen algún medio convencional, uno de esos que predican la participación del usuario, que lo esté haciendo?
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23 Marzo, 2007 02:07
Pon en la batidora a Zizek, la vivienda y la esquizofrenia del poder

Slavoj Zizek, uno de los pocos que se atreve a filosofar a martillazos en los tiempos del pensamiento débil, pasó por Madrid hace unas semanas. Acudió a unas conferencias en el Círculo de Bellas Artes tituladas "El Otro entre Nosotros. Alteridad e Inmigración". Una sala desbordada por un público heterogéneo en sus perfiles y edades dejaba claro el interés que despierta su trabajo, que busca un pensamiento--heterodoxo en su estilo y en sus ejemplos, pero radical en sus diagnósticos-- que revitalice la izquierda y sus discursos muertos, que busca con impaciencia nuevas señas de identidad para los derechos sociales, cada día más arrinconados bajo el peso de las instituciones-fantasma.
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10 Febrero, 2007 04:08
Diálogos sobre la transgresión
Me encuentro con un amigo en el chat. La conversación deriva hacia un libro que
está leyendo, Transgressions: The Offences of Art, escrito por Anthony Julius (editorial Thames and Hudson). Empezamos a charlar sobre qué es la transgresión y cómo se utiliza en el arte, pero también en la publicidad, en el cine, en la lucha política... Al final le aguijoneo con el tema de las fotos más transgresoras de la semana, las fotos de De Juana Chaos atado a una cama de hospital con aspecto moribundo.
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29 Enero, 2007 04:48
Cinco reglas contra la manipulación informativa (caso práctico: Alcorcón)
La manipulación informativa y política que intentó darse a los sucesos ocurridos el pasado fin de semana en Alcorcón (sobre todo, el 20 y el 21 de enero) ha chocado con varios factores que, por suerte, limitaron el efecto de los medios, como intentaré explicar. Basándonos en las teorías de John Zaller, (recogidas y explicadas por Sampedro, 2000*), hemos seleccionado cinco reglas para explicar (y para defendernos de) la manipulación informativa.
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27 Diciembre, 2006 18:54
Los efectos de la sociedad del bajo coste sobre la información
"Se hace difícil imaginar la supervivencia de una clase media occidental con las características de las últimas décadas cuando asoman al mercado mundial mil quinientos millones de trabajadores a bajo coste". Ésa es una de las tesis del libro El fin de la clase media (Editorial Lengua de Trapo), de los italianos Massimo Gaggi y Edoardo Narduzzi, quienes, basándose en abundantes datos de la economía mundial, especulan con prudencia (aunque también con un enfoque neoliberal) sobre el nuevo espectro sociológico occidental, cada vez más polarizado: una plutocracia, que no cesa de crecer en recursos (pero también en discursos legitimadores de su riqueza*), y un gran "magma social", en el que se diluyen las diferencias entre las llamadas clase media y clase baja**.
Las razones de este proceso de disgregación social hay que encontrarlas, según los autores, en unas empresas que se benefician de la mano de obra barata y abundante de las economías emergentes (deslocalizaciones económicas con unas consecuencias evidentes en los salarios de los trabajadores occidentales), y, al mismo tiempo, en unas economías occidentales que, para sobrevivir al escaso poder adquisitivo de sus consumidores, han "democratizado" ciertos lujos o signos de distinción, que diría Bordieu, para ampliar sus mercados.
Las empresas que han comprendido este proceso de cambio son aquellas que han crecido más rápidamente en la última década, según el libro. Son las empresas del "low cost" o del bajo coste: producción muy barata para consumidores de perfiles adquisitivos diversos. Es el caso de Zara, Ikea o Ryanair.
Ahora bien, y en cuanto al interés que a este blog respecta: ¿qué consecuencias tiene este nuevo modelo económico, el low cost, sobre la información y los medios de masas? ¿qué estructuras de los medios cambiarán (o ya han cambiado) bajo la presión inmensa de la rentabilidad económica? Estas preguntas no se abordan en el libro y desde aquí nos gustaría plantearlas.
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20 Noviembre, 2006 02:57
La prensa dominical, ese palacio del lujo
Una estupenda zona de recreo para los codiciosos del lujo o, mejor aun, una especie de isla cultural de moda, beatiful people y objetos con categoría de exclusividad. Esa es la impresión que nos dejan los dominicales de la prensa española, que no tiene ningún rubor en proclamar que se dirige, sobre todo, a una audiencia de corte social medio-alto, con un supuesto gran poder adquisitivo, y con gusto por los productos de precios elevados.
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30 Octubre, 2006 01:55
Los políticos disparan relatos
Hay una escena memorable en la mediocre película Silver City, de John Sayles. La escena comienza con un periodista que pregunta a un candidato politico su opinión acerca de la pena de muerte. El candidato explica su postura y, para que no haya dudas acerca de la firmeza de sus convicciones, intercala un comentario acerca de los años del Far West y comenta: “Entonces no había que pagar impuestos, y los problemas con la justicia se solucionaban rápido. Sólo hacía falta un árbol y una buena soga. Ah, esos sí que fueron buenos años”. De lejos, vemos cómo el asesor del candidato político sonríe al pensar en los votos que habrán ganado con esas palabras ensayadas.
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19 Octubre, 2006 05:05
Otra televisión es posible (1). A propósito del programa Voces contra la globalización
Otra televisión (social) es posible. Cuando se emitió el programa Voces contra la globalización (los domingos, a las 22 h, en la 2) pensé en escribir un artículo sobre la cantidad de formatos y géneros y programas televisivos de corte social que se podrían hacer y que siguen escondidos o marginados en la parrilla televisiva, para terminar felicitándonos por la aparición de programas como Voces contra la globalización. Pasados unos días, cambié por completo de opinión. Creo que hace falta discutir y debatir sobre el formato de los programas con temas sociales. Sirva esta entrada del blog para iniciar dicha discusión, que exige comentarios y diálogos de sus lectores.
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12 Septiembre, 2006 16:28
¿Qué es Radiaciones?

La sociedad de la información era esto. Cientos, miles de canales de noticias, de contenidos, de imágenes o zumbidos; aluviones de revistas y periódicos y suplementos, impresos o digitales; millones de mensajes que circulan por los distintos medios de comunicación de masas.
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